Cusco.- El Cusco volvió a convertirse en el escenario de una de las expresiones culturales más importantes del Perú con la celebración del Inti Raymi, la ancestral Fiesta del Sol, que reunió a miles de espectadores nacionales y extranjeros.
La tradicional escenificación rindió homenaje al dios Inti mediante ceremonias cargadas de simbolismo andino, representando el agradecimiento por las cosechas recibidas y el inicio de un nuevo ciclo de vida, en coincidencia con el solsticio de invierno.
La festividad se desarrolló en tres emblemáticos escenarios: el Qorikancha, la Plaza de Armas y la fortaleza de Sacsayhuamán. En este último lugar, el Inca protagonizó el acto central con ofrendas sagradas, cánticos en quechua e invocaciones para pedir la protección del Sol sobre el pueblo.
Una vez más, el Inti Raymi reafirmó la riqueza histórica, espiritual y cultural del Perú antiguo ante los ojos del mundo.
REDACCIÓN PATAZNET
