Lima.– El candidato izquierdista Roberto Sánchez se niega a reconocer su derrota frente a Keiko Fujimori, pese a que el conteo de la ONPE, con 99.68% de actas procesadas, le da una ventaja superior a 40,000 votos a su rival.
En paralelo, en Colombia, el presidente izquierdista Gustavo Petro también ha puesto en duda los resultados del preconteo donde su candidato, Iván Cepeda, fue superado por Abelardo de la Espriella por unos 250,000 votos.
Ambos casos reflejan una postura similar de resistencia a aceptar resultados preliminares oficiales, generando críticas desde sectores políticos y analistas.
En Perú, Sánchez impulsa pedidos de nulidad de actas del exterior, mientras en Colombia Petro exige auditorías al sistema electoral tras denunciar supuestas irregularidades.
Analistas señalan que estas reacciones debilitan la confianza en los procesos democráticos y evidencian una actitud de “malos perdedores” frente a resultados adversos.
REDACCIÓN PATAZNET
