Tayabamba.– Cada abril, numerosos pobladores participan en la tradicional “República”, una faena comunal que limpia el camino a Collay y reconstruye el puente de Llotecollay, días antes del traslado de Toribio de Mogrovejo a Pegoy.
Aunque esta labor suele asumirse como parte de la tradición y la devoción al patrono, especialistas advierten que esta situación estaría relacionada con la reptación de los terrenos que rodean Tayabamba.
Estudios realizados por el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET) a inicios de la década del 2000 identificaron evidencias de movimiento lento del suelo, un fenómeno que podría explicar por qué cada año es necesario volver a construir el camino y colocar un nuevo puente sobre el río de Llotecollay.
Sin embargo, conforme transcurren los meses, la estructura pierde estabilidad y sus extremos quedan afectados por el movimiento del terreno, convirtiéndose en un peligro para los transeúntes y animales que utilizan este sendero.
Por ello, algunos vecinos consideran necesario realizar estudios especializados y construir un puente más sólido en Llotecollay, ya que la reconstrucción anual no soluciona el problema de fondo ni garantiza una conexión segura y permanente con Collay.
REDACCIÓN PATAZNET
