Trujillo.– El Mercado Central de Trujillo cerró temporalmente sus puertas desde el 3 de agosto para ejecutar el cambio integral de su techo de calamina, una estructura con más de 60 años cuyo deterioro representaba un riesgo de colapso, según Defensa Civil.
Mientras duren los trabajos, los comerciantes fueron reubicados en el pasaje San Agustín, donde continúan atendiendo al público. La medida obligó al cierre del tránsito vehicular en la zona, generando congestión y malestar entre transportistas y vecinos.
Además, el antiguo depósito de residuos sólidos fue acondicionado como servicio higiénico temporal para los vendedores.
La remodelación se extenderá por un mes y la reapertura del mercado está prevista para el 6 de septiembre. La obra responde a reiteradas exigencias de la Municipalidad Provincial de Trujillo para evitar accidentes.
Aunque la reubicación busca proteger el sustento de cientos de familias, ciudadanos cuestionan la venta en la vía pública al considerar que afecta el orden y las condiciones sanitarias del Centro Histórico.
REDACCIÓN PATAZNET
