Tayabamba.- La colocación de la primera piedra debería prohibirse en las municipalidades del país y reemplazarse por un acto que sí tenga significado: la entrega de las llaves de una obra terminada.
Porque poner una piedra no garantiza absolutamente nada. No garantiza que la obra empiece, que tenga presupuesto asegurado, que se ejecute correctamente ni que algún día sea concluida. Es, en muchos casos, una ceremonia para la foto y la propaganda del alcalde o gobernador de turno.
Y hay algo todavía más cuestionable: algunas de estas ceremonias se realizan cuando ni siquiera está asegurado todo el presupuesto o el dinero disponible para comenzar la ejecución.
Las obras grandes, como carreteras, estadios y canales de irrigación, son las más expuestas a estos problemas por su alto costo y complejidad. No son pocas las que, después de gastar millones de soles, terminan paralizadas, abandonadas o sin llegar a concluirse.
Ya basta de celebrar con piedras. Las autoridades de todos los niveles deberían inaugurar obras terminadas, no anunciar promesas. La verdadera ceremonia debería ser entregar las llaves y responder por una obra funcionando.
REDACCIÓN PATAZNET
