Junin.- El fuerte sismo registrado la noche del viernes en Junín dejó al descubierto la vulnerabilidad de las viviendas construidas con adobe en el anexo de Pumpunya.
De acuerdo con el balance preliminar, 49 casas quedaron completamente destruidas y alrededor de 200 personas resultaron damnificadas, luego de que numerosas paredes cedieran ante la fuerza del movimiento telúrico.
Las imágenes difundidas tras la emergencia muestran que gran parte de las edificaciones colapsadas estaban hechas de adobe, mientras que algunas construcciones de tapial habrían resistido mejor el impacto. La tragedia vuelve a poner en debate la seguridad de los materiales tradicionales utilizados en las zonas rurales expuestas a sismos.
Mientras niños, adultos mayores y familias enteras permanecen a la intemperie, los equipos de emergencia continúan retirando escombros y evaluando los daños para acelerar la entrega de ayuda humanitaria.
REDACCIÓN PATAZNET
