Tayabamba.– Mientras la actividad minera viene impulsando con fuerza la economía tayabambina en los últimos años, la municipalidad provincial enfrenta serios cuestionamientos por su limitada capacidad para invertir el presupuesto en obras productivas.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en 2025 la comuna solo ejecutó el 49.9 % de su presupuesto para proyectos, la cifra resulta más preocupante porque fue destinada a construir lozas deportivas, obras que no son prioridad en una jurisdicción con otras necesidades urgentes.
En contraste, la pequeña minería —que ha cobrado auge en menos de cinco años— se ha convertido en el motor económico del distrito. De manera silenciosa pero constante, esta actividad ha dinamizado el comercio, generado empleo y atraído incluso a inversionistas mineros de zonas como Parcoy y Pataz, quienes han visto en Tayabamba una oportunidad para expandir sus operaciones.
Este crecimiento económico, sin embargo, no parece estar siendo acompañado por una gestión municipal eficiente que traduzca los recursos públicos en desarrollo sostenible. El abismo entre el dinamismo del sector privado y la lenta y deficiente ejecución del gasto público evidencia una falta de visión y capacidad de gestión.
Ante este escenario, crece la expectativa sobre las próximas elecciones del 4 de octubre. La ciudadanía espera que las nuevas autoridades no solo administren despachos, sino que demuestren capacidad para invertir el presupuesto en proyectos productivos, evitando que este dinero siga quedando, una vez más, a medio camino.
